Parrillada de confraternidad como colofón a las fiestas de Monsagro.

A pesar de la inoportuna irrupción de la lluvia, la ya habitual parrillada puso punto final a las fiestas del Santo Cristo del Amparo de 2019.

Dos centenares de personas de todas las edades, se dieron cita la tarde-noche del domingo 15 de septiembre en la localidad de Monsagro, para degustar la parrillada de confraternidad ya consolidada como actividad postrera de las fiestas de verano.

Como cada domingo de fin de fiestas, año tras año y, este no iba a ser una excepción, a pesar de las trabas climatológicas, los habitantes de Monsagro se reunieron en la Plaza para con su presencia, rematar y poner punto final a las fiestas de verano del año 2019, que en esta ocasión han contado con el añadido, del cambio de titularidad en la parroquia. Los asistentes, que llegaron con creces a las dos centenas, despidieron la última de las jornadas festivas dando buena cuenta de la parrillada que un nutrido grupo de voluntarios prepararon en las eras, y distribuyeron en la Plaza.

Un fin de fiestas en grata compañía, y fraternal camaradería, en la que no faltaron algunos foráneos que se encontraban de paso en la localidad, y que no por ello dejaron de sentirse como uno más de los habitantes de la villa, ya que como tal fueron aceptados.

Sin lugar a dudas, una original forma de rematar un fin de semana colmado de celebraciones, con actividades para todos los gustos, y por supuesto, la más multitudinaria a la par que ejemplarizante, dado el nivel de confraternización – incluso intergeneracional – que quedó patente, mayores, adultos, jóvenes y niños, compartiendo unas horas en franca armonía, todo un ejemplo a seguir, lástima que a menudo, no suceda en la convivencia cotidiana.

Se terminaron las fiestas, bautizadas pero rematadas a pesar de ello. Ya queda menos para las del año que viene ‘el que no se consuela es porque no quiere’ de cualquier forma lo mejor es sin duda, tomárselo con filosofía y optimismo, comienza la carrera por llegar a las del año siguiente, en las que como siempre, se repetirán los mismos y antañones formatos de toda la vida, pero eso sí, con renovadas ilusiones lo que les da cada año un lustre diferente.

Nos vemos el año que viene, para compartir fiestas y armonía en la localidad de Monsagro. Esperemos que sin el concurso de la lluvia.