Algo de historia

 

Etimología

El pueblo de Monsagro, situado en el corazón del Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia fue catalogado como “villa” a mediados del siglo XVI, concretamente en 1551.

El origen de su nombre es una incógnita, aunque tiene mucha fuerza, en relación al origen etimológico de Monsagro, la siguiente hipótesis:

Tiene que ver con la batalla entre moros y cristianos librada en el conocido como Pico Mingorro de Monsagro en el aó 863, entre el Rey Ordoño I y Almondhir “El Omniada”.

Se cuenta que fueron decenas, incluso cientos, las bajas que sufrieron los combatientes cristianos, de ahí que se habilitara una zona santa para los enterramientos de los caídos, de ahí el nombre de Monsagro o “Monte Sagrado”.

Incluso, resultó herido el propio obispo, conocido como Obispo Hilario, que fue el encargado de bendecir el entierro masivo en lo que hoy es el pueblo de Monsagro.

Es más, el obispo, al marcharse camino de Ciudad Rodrigo, debido a que estaba herido murió durante el viaje, en lo que hoy es el pueblo de Sepulcro-Hilario.

Fiestas

Las fiestas grandes del pueblo de Monsagro se celebran en el mes de septiembre, el día 14, con motivo del patrón, el Santo Cristo de la Exaltación, donde se mezclan devoción, religión, cultura, folclore y tradición.

Antaño, los quintos del pueblo se encargaban de ofrecer el convite en las fiestas de San Sebastián y San Julián, al igual que se celebraba como jornada grande la Festividad de Las Águeda. Todo ello aderezado por los tradicionales bailes serranos, acompañados del son  de la gaita y el tamboril, hoy de la mano de Julio “El Serrano”, antaño de otros como EL Tío Piteo o alguno de hace más tiempo, como el Tío Custodio.

Día grande también ha sido en la historia de Monsagro el Martes de Carnaval, con los tradicionales disfraces, a base de sacas, cencerros y cabezas de vaca, que servían para asustar a los más pequeños de la villa. Días típicos, como el Domingo de Albillo, en el que se come el hornazo y jornada grande como la de San Pedro, en la que se contrataban a los “criados” para todo el año. Era el día en el que los pastores subían las cabras al monte, donde estarían hasta Todos los Santos.

Reseña histórica

El pueblo de Monsagro, se encuentra ubicado en el corazón del Parque Natural de Las Batuecas – Sierra de Francia. Se tiene constancia de que es villa desde mediados del siglo XVI, concretamente desde 1551, igualmente está documentado que a partir de 1562 sus alcaldes podían aplicar la justicia civil y criminal, es decir podían condenar incluso a muerte a los reos. Lo cual denota que en el antigüedad debió de tener cierta relevancia en la zona, como queda igualmente acreditado en la numerosa documentación existente en el archivo municipal, sobre el litigio que a lo largo de más de doscientos años mantuvo el municipio contra los todopoderosos frailes de la Peña de Francia, por los terrenos del llamado llano de San Andrés  aledaño al edificio conventual, pleito fallado finalmente a favor de los Dominicos.

– En la actualidad son escasos los vestigios de la pasada historia de la villa, del seguro rollo jurisdiccional no queda ni rastro, las únicas huellas aún visibles son tres pequeñas piedras en la fachada de una casa y un gran escudo en otra con símbolos inquisitoriales y una leyenda bajo él, amén de una antigua fuente en granito donde se repiten algunos de los grabados del escudo. Merece ser destacado el artesanal reloj catalogado del que aún ser conservan restos en la torre del concejo. En la actualidad Monsagro es, una pequeña localidad enclavada en un entorno natural privilegiado, con un paisaje idílico, ideal para quienes persigan el sosiego y la paz imposibles de encontrar en los grandes  núcleos urbanos.

– Circulan varias teorías con respecto a la posible formación del pueblo. Una de ellas data del año 750. Según ella un caballero francés ayudó  al rey Alfonso I en su guerra contra los moros, el monarca agradecido le habría entregado a cambio, las tierras en las que se ubica Monsagro. No sabemos si eso puede ser cierto, pero sí lo es, el que durante el reinado de Alfonso VI la Sierra de Francia se repuebla con los franceses de Raimundo de Borgoña.

Otra es del año 1195, y se fundamenta en la necesidad que el Obispo Martin, prelado de la diócesis de Ciudad Rodrigo, tenia de  leña y pastos para sus rebaños, sobre todo en la época estival, por ello habría fundado una aldea con el  fin de aprovechar esos recursos.

Pero sin duda la más extendida, y que además hace referencia al origen etimológico de su nombre, data del año 863, en estas fechas se habría producido una escaramuza entre la hueste mora del caudillo Almondhir  El omniada y las escuadras cristianas al mando del Obispo Hilario. Tras la batalla el citado Obispo mandó enterrar en el actual Monsagro  los cadáveres de los cristianos caídos, dando origen desde entonces al nombre actual, derivado del primigenio Mons sacer, o monte sagrado. Según la misma creencia, el propio Obispo pereció antes de llegar a Ciudad Rodrigo por causa de las heridas recibidas en la batalla y fue enterrado en un pueblo que lleva su nombre, Sepulcro Hilario.