Un año nuevo ve la luz, con una climatología impropia de la estación recién estrenada.
Llega el último día del año 2024, un año viejo ya hasta la extenuación, que tiene que rendir cuentas obligatoriamente ante el nuevo año que se presenta, unas cuantas que, en mayor o menor grado – depende de la distancia con la que se mida – dejan bastante que desear: dos cruentas guerras activas, legadas al recién nacido, en un plano más cercano, el desastre climático de la Dana en Andalucía, Castilla la Mancha y sobre todo, en la comunidad Valenciana, y un panorama político enmarañado a más no poder, en consecuencia, mal bagaje, en líneas generales, por lo que el saludo al recién alumbrado año, cobra cifradas esperanzas de mejoría.
En lo tocante a la cercanía más inmediata, es decir, a nuestro pueblo, un año más que llega a su fin con algunas ausencias y una año nuevo que viene a sustituir al anterior, ya viejo y caduco, nada fuera de lo estrictamente normal.
El mes de diciembre trae consigo, algunas cosas ya del todo consolidadas, la llegada del invierno – el del calendario, pues el climático, al menos durante el día, no se corresponde con la llegada de la estación invernal – la celebración del día de la constitución y el fin de año en la vertiente profana, y ya en la religiosa, el nacimiento del niño Jesús; la llegada de los magos es prebenda del mes de enero, en el recién estrenado año.
La villa de Monsagro, como en todos los rincones del suelo patrio, celebra estas entrañables fiestas en franca armonía y confraternidad vecinal.
El preludio al acto del recibimiento del nuevo año, en cuanto a las actividades programadas por el Ayuntamiento, tuvo lugar la mañana del 26 – día posterior al de Navidad – con un taller de radio para niños y abuelos en los locales de las antiguas escuelas, en el que los niños tuvieron la oportunidad de preguntar a sus abuelos por cosas de su vida cotidiana, allá por su lejana niñez, y los abuelos por su parte, la de saber las preferencias de sus nietos a la hora de visitar el pueblo, toda una enriquecedora experiencia que podrá ser escuchada en «Radio Águeda» una radio local del partido judicial de Ciudad Rodrigo.
El otro acto programado por el consistorio como colofón, tuvo lugar en la plaza a las 12 de la noche, dar la bienvenida al nuevo año , reunidos los vecinos frente al balcón de la casa consistorial, segundo año que se toma tal iniciativa, y que al igual que el anterior, no defraudó en absoluto, la gran mayoría de habitantes saludó la llegada del 2025 brindando con cava proporcionado por el Ayuntamiento, pero no terminó la fiesta con el brindis, ni con el chocolate posterior, nada de eso, la celebración se prolongó hasta altas horas de la madrugada con la actuación del DJ local «Moonlit» – Diego, convecino de Monsagro – que hizo las delicias de los jóvenes. y algunos no tan jóvenes, que a pesar de las gélidas temperaturas nocturnas – estas si, propias de la época – aguantaron hasta el amanecer
Una forma de comenzar el año esperanzadora, celebrando con festejos la nueva andadura por recorrer, con el firme propósito, de que lo llega sea mucho mejor que lo que dejamos atrás.
Feliz 2025 para todos.






























