Plantar árboles al ritmo de música en directo.
El sábado 17 de mayo, el jardín botánico de Monsagro, acogió un evento en el que se mezclaron la ecología. la música y la confraternidad.
Con la asociación ARBOLEDA, raíces y ritmo al timón, arrancó a las 11,30, de una soleada mañana primaveral, el acontecimiento consistente en, plantar una serie de árboles, tanto en el jardín botánico, como en los aledaños. Los ornamentales fueron plantados por el numeroso grupo asistente, en la proximidad del muro y en el exterior del jardín, concretamente, a unos cuantos metros más arriba, en la margen izquierda del camino que desemboca en la curva de las Serralías, el resto, dentro del propio jardín, en el que a su vez se enterró, en un hueco del muro que delimita el botánico con el campo de futbol; una capsula del tiempo con objetos contemporáneos, una moneda de diez céntimos de euro, la foto de todos los participantes, una noticia referente a la inteligencia artificial y un papel con el dibujo de un árbol, cuyas hojas se han elaborado, en distintos colores, con las huellas de los asistentes al acto, con el fin de dejar constancia para la posteridad, de cosas cotidianas en la primavera de este año 2025.
Cada participante, tuvo la oportunidad, en una mesa informativa, de plasmar sus deseos medioambientales en papel biodegradable, y enterrarlos junto a uno de los árboles por él plantado.
La actividad estuvo amenizada en todo momento por el guitarrista David, que con su hipnótica interpretación pergeñó, la irrepetible banda sonora de la película ecológica rodada en tan idílico paraje, cuna de las Crucianas, Skolhitos y Ripples, de aquellos mares tan antediluvianos, que cuesta mucho hacerse una idea precisa, en la cabeza, de los guarismos, que los millones de años transcurridos, dibujan.
Por enésima vez Monsagro, se convierte en protagonista de un evento comunal, educativo y, ¿por qué no expresarlo? reivindicativo, en pro del cuidado y conservación de nuestro planeta Tierra, un ejercicio de responsabilidad ecológica llevado a cabo en un paraje del Parque Natural de las Batuecas-Sierra de Francia, Monsagro – la otra cara de la sierra, distinta pero, no distante, tan auténtica como la que más, y con el añadido, del encanto de lo netamente rural. adherido a su costado.
El evento ha sido patrocinado y organizado, tanto por la Junta de Castilla y León, como por la Diputación de Salamanca, el grupo Nos impulsa y el Taller de ilusiones, todos y cada uno de esos organismos, comprometidos a ultranza, con la conservación del Medio Natural.
Comenzó jornada tan educativa, como ejemplarizante, con una charla informativa sobre la importancia de la plantación de árboles, y de su impacto en la biodiversidad y el Medio Ambiente, impartida por el experto medioambiental, Guillermo. al finalizar esta, se obsequió a los participantes con una gorra y a los niños con una caja de tizas de colores.
El broche de oro, lo puso un pequeño ágape en el mismo jardín botánico, proporcionado por consistorio para todos los asistentes.
En Monsagro quedan, con el fin de que enraícen satisfactoriamente, no solamente las plantas sembradas, también los objetos entregados a la tierra en conmemoración del acto, y por descontado, las buenas intenciones desplegadas tanto por organizadores como participantes, desde éste día, los árboles semillados, serán el perenne, y bucólico pentagrama, donde se ubican las verdes notas, de la irrepetible sinfonía recordatoria, de la urgente necesidad de concienciación, que nuestro planeta Tierra requiere, para no dejar de ser, el acogedor hogar que actualmente es.





























